TU ROPA PLANCHADA SOBRE LA CAMA

Mientras espero como un estúpido a que mi teléfono suene con tu número llamando, no me queda más que escribir un rato sobre lo primero que se me ocurra mientras pienso en ti. Porque finalmente es a eso a lo que me estoy remitiendo mientras estoy sentado en una muy mala postura en esta silla incomoda, a pensar en ti todo el rato. Y si bien no puedo definir certeramente lo que siento en estos momentos, si te puedo decir que es triste. Es una melancolía que me alcoholiza el alma, así como cuando te drogas, no sé, no quiero definirla como una sensación romántica porque no va al caso, no es romanticismo lo que quiero sentir, y me negare hasta el final a decir que eso fue lo que me hiciste sentir. Suena Cat Power, no sé si le conoces, o le has escuchado, espero que sí, la verdad. Me resuena tu nombre en todo, en los espacios, la muralla con tu ABCdario abstracto escrito para traducir cosas que no pretendía. En fin, no sé, mi escritorio, tu ropa planchada sobre la cama, todo. Extraño tus formas, tus piernas, tu cara, tus orejas, tu simetría y tu geometría, tu boca gruesa, tu aliento a buenos días, tus sabanas, tu pared. Extraño la burbuja en la que mantuvimos nuestra… como llamarlo?. Amistad?. Ai no sé. Extraño que me hicieras feliz, desde que me encontré contigo en la vida que soy feliz, que me mantengo contento, alegre. Sonrío mucho más de lo que lo hacía antes. Me hacías bien, y eso para mi terminaba siendo super importante. Pero es difícil entrar en competencia en tu vida, sobre todo pensando en lo poco que tengo para ofrecerte, y en lo mucho que tienes tu para darme. El equilibrio de la galaxia no podía restablecerse conmigo presente en tu vida. Quiero regresar a tu burbuja, a ese espacio intimo que compartíamos y que, según nuestras propias palabras nos hacia tan bien, me quiero reír de nuevo, mirarte, solucionar (en sentido figurado) tu vida, quiero volver al punto de partida, donde nos quedamos la última vez. Quiero todo eso, pero no se puede. Sabes por que? Porque en tu vida no quepo yo, no cabemos mi estupidez, mi fealdad, mi escaso tiempo, mi exceso de estrés, mi sobre-trabajo, mis cargas emocionales, mi saliva rancia, mi espalda triste, mis piernas flacas, mis piercing hediondos… nada. No quiero llorar ahora porque siento que las lágrimas se guardaran para el futuro. Te extraño, en serio, y mucho, por más que sienta que no pertenecemos a la misma galaxia, igual quiero que sigamos en lo que estábamos, y te recontrajuro que mi alma sangra solo de pensar en que no tendré noticias tuyas jamás. Hoy desapareceré. Me voy a respirar un rato, a tratar de pensar y a esperar mirando el mar tu llamado. Porque es la única posibilidad que tenemos, que tu me llames. Yo ya lo intente mucho, y quedo mal ca que no me contestas, eso no puede ser. Te doy a ti la oportunidad de moverte por nosotros, de que hagáis algo, de que me des una señal ínfima de que tú quieres lo mismo que yo, y de que por más que la galaxia se destruya, tu estas dispuesto a cargar con eso igual que yo. Necesito que me lo digas, con tu boca y tus cuerdas agudas. Quiero que vibren en mi oreja diciéndomelo.

Te quiero


1 comentarios:

Diego Tejada Gamboa dijo...

Lo siento pero es romanticismo y del puro. Besos Mendfez

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