“Claro, parece que fuera un distanciamiento, pero jamás lo hicimos oficial. Siempre se supuso que seguíamos siendo los grandes amantes que siempre fuimos. Mientras yo me paseaba desde el trabajo a la casa pensaba en lo mucho que lo extrañaba y en lo poco que me arrepentía de haber conversado aquella tarde en el café. La mejor decisión de mi vida. Las cosas se fueron amedrentando de a puntillas mientras el amor no se acabo jamás. En la cama al tratar de dormir presiento que piensa en mí, a veces, por las noches, o simplemente cuando tiene tiempo para pensar me extraña: mientras lee, mientras caga, mientras ve por la ventana el lucicarente vació en los túneles del metro. No, no, no, el no toma el metro, que poco se de él”
0 comentarios:
Publicar un comentario